domingo, 28 de agosto de 2011

Madrugada en la selva


Mi convivencia con la pequeña fauna brasilera no es tan amable como pensaba...

I acto: Florencia estaba en la cama a punto de dormir, ya cerrándose sus ojos, ya confundiéndose la realidad con el tímido sueño. De pronto ve sombras desproporcionadas sobre el televisor, siente un cosquilleo y el cuerpo le pica. Prende la luz corriendo. Descubre cómo la polilla huye, y mientras se pregunta de qué tiene miedo (de qué tiene miedo el insecto, pero sobre todo, de qué tiene miedo ella) corre desprolijamente sobre la total superficie de la casa con la zapatilla como arma. Tras 3 o 4 pum errados, se esconde. Triunfo parcial de la polilla.

II Acto (20 minutos más tarde): Todas las luces prendidas. Florencia vigilando. Ya la vela anti pernilongo está prendida. No, no sabe aún qué es el pernilongo, porque cree no estar preparada para saberlo. La versión de 1 minuto para ganar brasilera también; sólo para tener más luces y engañarla y ganarle e irse a dormir con un triunfo más bajo sus tenis. El Raid sigue encendido, pero aparentemente a la única que le duele la cabeza es a ella. Juraría que ese otro bichito minúculo la mira, como si nada pasara, justo sobre la maquinita. Anotación mental: La próxima comprar algo más efectivo. Resultado final indeterminado. Todo está en juego aún.

III Acto: La polilla aparece en el escritorio. El momento crucial. El calor del vértigo. Tanto depende de este zapatillazo...

Lo hace, mirándola atentamente. Y por las dudas, aprieta la zapatilla, la mueve, la presiona.

Espera.

La levanta.

(silencio)

Allí yace el cuerpo de la polilla. ¿Quién habrá sido? ¿Qué pasará con su familia cuando note que no vuelve? ¿habrá querido decirme algo? ¿cuál sería su último deseo? ¿habrá sido Kafka? ¿habré matado una autoridad en el mundo de las polillas? ¿vengarán su muerte en la madrugada de mañana? (Anotación mental 2: deshacerme del cuerpo pronto).

Misión Cumplida.

Pero por las dudas,
me quedo mirando.

Pd. No quiero imaginar lo que será vivir en el Amazonas...

1 comentario:

  1. Me reí muchísimo amiga, he pasado por situaciones similares! Qué lindo ese triunfo debajo de la zapatilla jeje.

    Mejor nunca nos acerquemos al Amazonas ...

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